Centro Afroperuano de Cultura y Pastoral
Parroquia Ntra.Sra. del Carmen - Chincha

Historia - situación


Afroperuanos

Introducción
En la Constitución de varios países latinoamericanos como Brasil, Colombia, Ecuador, Nicaragua se toman en cuenta a los indígenas y afrodescendientes, al mismo tiempo que se reconocen ‘multiétnicos y pluriculturales’. Bolivia tiene sus razones para definirse ‘plurinacional.

En la Constitución y en las leyes de Perú ni se nombran a los afrodescendientes. Ningún partido tiene un programa específico para ellos. Para el Estado peruano no llegarían al 2% sobre una población estimada de 29 millones de habitantes, mientras que las organizaciones afro y algunos investigadores afirman que serían entre el 2% y el 9%. Algunos congresistas, de acuerdo con la Mesa de trabajo afro peruana, afirman que bordearían el 14%.
La realidad de los Afroperuanos es por lo general como la de todos los pobres en el Perú. El abogado afro, Jorge Ramírez Reina, fundador de Asonedh, opina que los tres problemas más graves del pueblo negro de Perú son “la pobreza, el racismo y la falta de conciencia política”.
Hay datos de ONG e instituciones internacionales, que hacen reflexionar. Según un estudio del CEDET por cada 100 niños que entran a la escuela, sólo el 1.5% tiene la posibilidad de salir con el título de profesional en los pueblos de El Carmen y de Yapatera. En cuanto a salud el 10% de las familias tiene un miembro con problemas psíquicos, de entre ellos un 90-95% son afro.
Sería interesante profundizar la falta de reconocimiento de los afroperuanos y el desconocimiento de su historia y de su cultura, que es parte integrante de la identidad nacional. Sin olvidar que han contribuido a la construcción del País y a crear su riqueza.


Una mirada a la historia del pueblo afroperuano
Es suficiente recordar los discursos de los antiabolicionistas del siglo XIX, que sin reparo afirmaban que la riqueza de Perú se fundaba sobre la mano de obra esclava. Hacían eco a la respuesta del Consejo de Indias al Rey de España (que se daba cuenta que la esclavitud no era aceptable humana y cristianamente): “Majestad, sin esclavitud no hay Pirú”. En otras palabras: si quieres el oro y las especies del Nuevo Mundo es necesario continuar y reforzar el sistema esclavista.

Los esclavizados desde le primer momento lucharon contra la esclavitud, con sublevaciones y fugas, y buscaron la libertad en los ‘Palenques’, por ejemplo en “La Banda de Nazca y la Pilca en Morropón” (Mori Julca,Newton: “ discurso histórico, pensamiento afroperuano e ‘ideología afroperuana’?” en Identidad, Historia y Política”,ed. CEDET, Lima 2005, p.56). Por otro lado en la documentación conservada en archivos de Perú y de España en el Archivo General de Indias, consta que desde los primeros años de la Conquista y durante la vida colonial, las autoridades permanentemente tuvieron miedo de levantamientos y sublevaciones de los esclavizados.
Los historiadores en la actualidad comienzan a valorizar la resistencia afro a lo largo de la Colonia, que desembocó en las luchas libertarias. A pesar de que Bolívar se comprometió con Petión, presidente de Haití, a dar la libertad a los negros en los países donde llegaba la bandera de la libertad, en la práctica promulgó sólo la ‘ley de libertad de vientres’ (1821). Sabemos ni siquiera fue siempre respetada y en varias ocasiones burladas, como hizo el decreto de 1839 que invalidó la ley de 1821 e impuso la esclavitud no sólo a los que tendrían ser declarados libres, sino a los mismos libertos. Constituye otra vergüenza histórica.
La abolición oficial para la mayoría de los países de América Latina y el Caribe se daría a mediados del siglo XIX, o sea más de treinta años después. En el Perú se dio en 1854 por el decreto de Huancayo del general Castilla, más por conveniencia coyuntural que por convicción.
A pesar de todo, los afro peruanos continuaron luchando y buscando alianzas para conseguir su proyecto de dignidad, libertad y tierras hasta mediados del siglo XX, cuando añadieron la lucha contra el racismo, abierto o solapado, contra la exclusión y la falta de igualdad de oportunidades.
Instrumentos útiles en este proceso han sido las organizaciones afro y los centros de estudio y difusión de la cultura afro peruana.


Una breve panorámica del mundo afro peruano desde los años ’50.
(La información sobre este tema, la tomamos en particular de los trabajos del Dr. José Campos Dávila y añadimos observaciones de otros líderes afro peruanos. Reconocemos que en todo caso si se dan errores se deben a malentendidos de parte nuestra, y agradecemos por las sugerencias que nos quieran dar).

En los Estados Unidos las luchas por los derechos civiles de los negros y en África las luchas por la independencia, influyeron de alguna forma en América Latina sobre personas y familias, como ha sido el caso entre los años ’50 y’60 de la familia Santa Cruz Gamarra y asociaciones como los ‘Melanodermos’ y ‘Perú Negro’ junto con la ‘Sociedad de San Luis de Cañete’. También es significativo el aporte de historiadores, lingüistas y escritores como Fernando Romero, Emilio Hart-Terré.
Entre los años ‘70 y ‘80 es importante recordar la ‘Asociación cultural de la Juventud Negra peruana’ dirigida por José Campos Dávila, Tito Mendrei, Osvaldo Lecca y Néstor Lay Azaña en Surquillo (Lima) en 1969. En el mismo sector de la ciudad por 1972 surge la asociación ‘La Tribu’con Carlos Chávez, Julio Campos y ‘Jaimito’ Gutiérrez. En ‘Villa el Salvador’ aparece María Elena Moyano y el ‘Centro de música salsa La Habana’ en el Callao.

Importancia asume el INSTITUTO DE INVESTIACIONES AFROPERUANO (INAPE) fundado en 1980, por José Campos Dávila alias Cheche y José Carlos Luciano alias ‘Pepe’ en el barrio tradicional afro de Lima que es la Victoria, del cual en 1992 se separa el MOVIMIENTO FRANCISCO CONGO (MNFC). “Es una época caracterizada por instituciones únicas, con objetivos no muy bien definidos y escasez de recursos”.
Del INAPE se separarán los fundadores de ASONEDH, Jorge Ramírez Reina y del CEDET, Osvaldo Bilbao, ambas localizadas en el barrio Breña.  Sin olvidar la organización ‘Palenques’ de Andrés Mandrós y Juanchi Vásquez, que brota del mismo MNFC. En este periodo surge también la ‘Asociación de Chichanos residentes en Lima’.

ASONEDH según su fundador Jorge Ramírez Reina denuncia varias formas de racismo y exclusión, tratando de influenciar a la opinión pública con campañas como la de “Apúntate contra el racismo”.  También buscar espacios de desarrollo, apoyo a los derechos humanos, contra toda forma de exclusión.  En concreto entre sus objetivos están:
+preparar cuadros afros para que influyan en las leyes y que influyan en la política promoviendo políticas públicas
+formar más profesionales afro que apoyen a nuestras reivindicaciones y así ponerles ‘color’ a nuestra política
+necesitamos cambios en este país con leyes más apropiadas a nuestra realidad y proyectos.
+visibilizar a los afros a nivel del Estado.

El MNFC y el CEDET dan origen al MOVIMIENTO NACIONAL AFROPERUANO’.
De ASONEDH en los años ’90 se forman otras organizaciones: ‘Perú Afro’ de A. Muñoz, ‘Apeidos’ de Antonio Quispe, ‘Mujer y desarrollo’, ‘CEDEMUNEP’de Cecilia Ramírez y ‘LUNDU’ de Mónica Carrillo. Esta última organización lucha contra el racismo. Enfrenta los problemas de las mujeres afro como la autoestima, la salud sexual y reproductiva.

En 1994 del INAPE sale Alberto Méndez, presidente y fundador de ‘Todas las Sangres’ que participará también en la creación de la Mesa del Congreso, organizada por el congresista José Luis Risco en 2001, que da más visibilidad en el sector político. Hacia final de la década de los ’90 otros grupos se forman como ‘Milenium’ y ‘Cimarrones’ de F. Espinoza.
Los grupos mencionados de esta etapa tuvieron cierta independencia de ideas y propuestas, recursos permanentes y logros poco definidos.

Entre las organizaciones de mujeres citamos a CEDEMUNEP de Cecilia (sobrina de Oscar Ramírez Reina) y RED AFROPERUANA DE MUJERES NEGRAS que cuenta con grupos en varias regiones del País, con miras al desarrollo comunitario y la lucha contra el racismo (sito www.redafroperuana.org).

El panorama vuelve a cambiar a comienzos de la década del 2000, cuando son elegidos al mismo tiempo congresistas afro (Martha Moyano, José Luis Risco) y se da vida a otros agrupamientos como la creación de la ‘Comisión de los Pueblos Indígenas y Afro peruanos’. Lo curioso es que los indígenas reciben apoyo estatal, mientras que “para los afros no hay presupuesto”.
También, según testimonio de Carlos López (entrevista El Carmen 27 en diciembre 2009) a comienzos de la década del 2000 surge el FORO AFROPERUANO  con Fernando Espinosa y Carlos López (Cimarrones), A. Quispe (Apeidos), Cedet, entre todas unas 45 organizaciones.  Algunos dirigentes afro dicen que “trabajaban más para dividir y sembrar desconfianza”. Se deshace por 2003 por varias presiones y la creación de parte del Gobierno de Toledo la CONAPA bajo la dirección de su esposa Eliane Karp, que incluía a los pueblos: Amazónico, indígena y afro peruano. Parece que algunas cosas no marcharon bien desde su conformación, en cuanto a la forma de elegir los representantes del pueblo afro peruano, tanto que surgió un pleito que se arrastró hasta finales de 2004, sin que se pudiese progresar.

Al interior del gobierno se creó el Ministerio de la Mujer ( IDEPA), que incluye explícitamente a mujeres indígenas y afro. Es dirigido por el Dr. Hermes Palma.  Para 2009 se decide trasladar esta oficina del Estado a Chincha, área de población afro. El ‘Fujimorismo’ tiene una propuesta afro. Junto con José Luis Risco Montalbán congresista de Unidad Nacional y Martha Moyano crea la MESA DE TRABAJO AFROPERUANA, aunque dice un asesor que “otros congresistas no se acercan”. Cuentan con el apoyo del general Urariegui, primer negro que llegó a desempeñar el cargo de Jefe militar de la Casa de Palacio de Gobierno. Entre sus logros la declaración del 4 de junio, fecha de la muerte del poeta Nicomedes Santa Cruz, día nacional del negro. Se crea también el FORO, siempre con relación al Estado, Instituciones y ONG. Se da en este periodo una concentración de intereses, junto con políticas globales con apoyo del Estado, por lo cual algunas organizaciones afro consiguen financiamiento de organismos estatales e internacionales.

Han surgido numerosas organizaciones e instituciones afro, tanto para mencionar algunas: “Jóvenes en marcha” del pueblo negro de Yapatera, ‘Ebano’, ‘Mamaynes’,’Mujeres afros’ etc.

En El Carmen ha surgido, por convocatoria del párroco, el Centro Cultural San Daniel Comboni con la participación varias organizaciones con un delegado cada una. Realizaron numerosas actividades culturales, el servicio de biblioteca y apoyo escolar, pero desde el terremoto de 2007, se han casi paralizado.
Siempre en El Carmen ha surgido la Asociación Margarita que tiene su apoyo en los ‘Carmelitanos’ y es un ejemplo de trabajo afro con poblaciones rurales.

Nos hemos limitado a algunas notas sobre grupos y organizaciones que en algún momento hayan tenido un trabajo más visible con el pueblo afro.


Negros, política y gobierno peruano

En cuanto a negros de piel y con conciencia en el Gobierno peruano en altos cargos públicos no ha habido ninguno. De piel ‘marrón’ llegaron algunos aunque no tan alto, por accidente. Algunos entre los políticos (aunque un líder afro dijo que de los cinco o seis que actuaron en el Congreso no tenían conciencia afro) recordamos: Barrera Bazán, limeño, 1990; Hermanos Julve, chinchanos 1985; Martha Moyano, Lima 1995-2001 y actualmente esta en su tercer mandato; Elsa Vega, Lima 1999; Cecilia Tait, Lima 2001; José Luis Risco Montalbán, sindicalista y congresista Lima  2001. En La actualidad busca llegar a la Alcaldía de La Victoria. Otro candidato a alcalde es Guillermo Campos Dávila; Cenaida Uribe voleibolista.
Otro espacio político lo constituye la Mesa de trabajo Afro peruana vinculada a oficinas del Congreso en particular a Martha Moyano. En cuanto a la Biblioteca del Congreso y a las publicaciones, la figura mas importante es la de la congresista Martha Hildebrandt.  Parece que no favorecen a los autores afro peruanos al punto que un líder afirmó: “El Estado peruano es racista”. Lo confirma de alguna manera la Carta de la ONU al Estado peruano sobre el tema.
En cuanto a políticas públicas con relación a la situación económica de los afro, no teniendo datos sobre la presencia afro peruana, no es fácil pronunciarse.  Por ejemplo faltan dato sobre VIH y población negra. El negro no aparece ni de nombre en los informes oficiales. “La misma ausencia de estudios y datos sobre los afro revela racismo”..
Expertos afirman que el mismo presidente del Congreso Luis Alba Castro tuvo abuelos negros y añaden que “también el presidente de la república Alan García tuvo una bisabuela negra de apellido Pérez” .
Para los afro peruanos tiene valor el pedido de perdón del presidente Alan García, conforme a la Resolución Suprema n° 010-2009-MIMDES, Lima 27 de Noviembre de 2009. Ha suscitado debate a nivel nacional, ya que reconoció que hay discriminación, racismo y exclusión, de hecho no han desaparecido.  Hacia notar un líder que a este Gobierno le faltan unos meses, para ellos no cambia nada, pero deja una herramienta para que las organizaciones afro puedan trabajar con el próximo gobierno. En todo caso para muchos afro peruanos “es un pedido de perdón histórico, que debe de tener consecuencias políticas”.

 

Relaciones del Movimiento negro de Perú a nivel continental

 Uno de los pasos mas significativos fue la creación en 1992 de la Red Andina de Organizaciones negras en la ciudad de Lima, con la participación entre otras del movimiento Saya de Bolivia representado por Marfa Inofuentes, el Movimiento Afroecuatoriano Conciencia de Ecuador representado por el Economista Renán Tadeo, el Movimiento Nacional Cimarrón de Colombia representado por Juan de Dios Mosquera, la Organización de Chucho García de Venezuela y Asonedh de Perú liderada por Jorge Ramírez Reina, que fue elegido coordinador, con sede en Lima.

La misma Red Andina con la del Cono Sur, Caribe anglófono e hispanohablante, Centroamérica y Estados Unidos, fundó la Red Continental del Organizaciones Negras presidida por Romero Rodríguez de la organización Mundo Afro uruguayo.  Otros miembros de la directiva: Celeo Álvarez y Roy Guevara Arzú de Honduras; Chucho García de Venezuela; Jorge Ramírez de Perú; Renán Tadeo de Ecuador; Lucia Molina y Myriam Gómez; Suelí Carneiro de Brasil; Romero Rodríguez de Uruguay. Una de las finalidades era visibilizar a nivel internacional los afroamericano y conseguir apoyos del BID y del FMI.

Por efecto del proceso que se dio a nivel mundial en ocasión de la Asamblea Mundial contra toda forma de discriminación, racismo e intolerancia (Durban 2000) se transformó en Alianza Estratégica Afrolatinoamericana y Caribeña, apoyada por un movimiento de intelectuales afro para incidir en Durban y hasta el año 2007. Dice Jorge Ramírez “En la Pre - conferencia de Santiago de Chile entramos como negros y salimos como afrodescendientes”.

Algunos líderes afro peruanos afirman que la organización “Afro America XXI” se formó separada de la “Red Continental de organizaciones negras”, bajo la guía de Micael Franklin, para Ecuador y Colombia hubo Ibsen González y Douglas Quintero. Mas tarde por problemas internos, fue expulsado Micael Franklin y por compromiso mutuo no hay caudillo”.

Una perspectiva para el futuro dice Jorge Ramírez R. que podría ser la de “ Volver a juntarnos y un posible líder podría ser Celeo Álvarez (ODECO Honduras), con uno o dos representantes por País para incidir a nivel continental (AIAF), en base a una reflexión continental y al proyecto que se había elaborado con Romero Rodríguez”.

 

¿Qué se esperaría para el futuro?

Algunos lideres afro piensan que “La salida política es organizar a la bases con la gente afro común y corriente. Hay que inventar una salida política. Ahora no la tenemos” (Carlos López).

Según el Dr. José Campos Dávila “es urgente la unificación de los grupos afro, sin confundir unidad con uniformidad, fundamentada en una cierta ideologización y politización del Movimiento Negro sin la cual no hay visibilidad y sobre todo incidencia socio-política, que produzca políticas publicas que permitan logros sociales sostenidos con la participación de los interesados en la toma de decisiones en los diferentes niveles, para combatir el prejuicio y sobre todo beneficiar del bienestar social nacional”.

P. Rafael Savoia, mccj